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domingo, 5 de junio de 2022

“LA CURA ANALÍTICA COMO PRODUCTO ARTESANAL”

“En realidad estamos utilizando un tipo de artesanía muy especial, una artesanía con arcilla pensante, artesanía de la relación intersubjetiva, artesanía del convencimiento” Willy Baranger (1994)

Vamos a abordar el tema de las herramientas, instrumentos y dispositivos del analista, es decir de aquellos recursos que en la cura operan e intervienen en la producción de los efectos propiamente analíticos y que definimos como efectos subjetivos (“neo-creaciones” decía Freud en 1937) más allá de la mera mejoría o remisión sintomática, que sería el objetivo común a todas las psicoterapias. Es un “in-dividuo” el que llega a la sesión, a partir de la cual - si hay operación analítica- podrá hacer alguna experiencia de su división, es decir de la discontinuidad radical del inconsciente reprimido como "dominio extranjero interior" respecto del Yo; sujeto del inconsciente que “antes” no estaba y que será una producción en transferencia, generando eventualmente efectos sobre ese individuo que volverá “después”, con alguna diferencia, a retirarse de la sesión. A modo de punto de partida de nuestro abordaje del tema propondremos una premisa que intentaremos luego desplegar, fundamentar y cuestionar y que formularemos así: La suma de las herramientas e instrumentos del analista se condensan y se sostienen en una sola: el analista mismo como herramienta, pero ello a condición de la progresiva destitución de su persona. El establecimiento de la transferencia, más que una herramienta, la pensaremos como la condición misma de la posibilidad de eficacia de cualquier herramienta. Por un lado esta formulación resuena y remite a aquella máxima freudiana expresada en los “Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico” (1912) cuando sostiene que el analista “debe estar en condiciones de servirse así de su propio inconsciente como instrumento del análisis” mostrando que el inconsciente, “receptor” dice Freud, del analista o para mejor decir la experiencia con su inconsciente, es el instrumento privilegiado de su operatoria. Por otro lado no se nos escapa el carácter paradojal y contradictorio de esta formulación, una de las tantas maneras de intentar describir o asir, esa imposibilidad o aporía que conlleva o es inherente a la posición del analista.

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Revista Calibán Vol. 13, Nº 1, 2015

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